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N O T A C I Ó N M U S I C A L El origen de nuestra actual grafía musical se encuentra en los símbolos taquigráficos que se utilizaban para anotar los discursos griegos y orientales, la llamada notación ekfonética.
Durante los siglos V y VII d.C. se fue desarrollando un sistema derivado de estos neumas [comas, acentos, puntos, rayas, etc.] mediante el cual se indicaba vagamente el esquema del movimiento melódico. No se pretendía fijar exactamente la altura de las notas sino sólo proporcionar una idea aproximada de la melodía, ayudando de este modo al cantante cuando le fallara la memoria. Los ejemplos más antiguos de notación musical en la Europa occidental fueron escritos más como anotaciones para los textos que se cantaban [notación adiastemática, es decir, neumas sin línea indicadora de altura]. Los primeros manuscritos con notación interválica [se llama intervalo a la distancia que separa a un sonido de otro] datan de finales del siglo IX e inicios del X. En este siglo la notación pasó de los oscuros neumas al uso de las letras latinas y se inició el proceso de escribirlas a partir de una línea. Pronto a la primera línea le siguió otra más: el monje y músico francés Hucbaldo [c.840-930] escribió uno de los primeros compendios de la teoría musical occidental en el cual se define a la Consonancia como el encuentro simultáneo y armónico de dos sonidos emitidos por diferentes fuentes. Hucbaldo utiliza dos líneas que marcan diferencia de quintas, es decir una distancia de cinco tonos. Una línea representa el sonido Fa y la otra el sonido Do. Para mayor claridad, les dio diferentes colores, una roja y otra amarilla. Alrededor del s.XI un monje benedictino llamado Guido D'Arezzo [a quien algunos adoran llamándole el “padre de la música occidental” y otros odian por ser también el inventor del solfeo] desarrolló en su tratado Micrologus [c.1025] un sistema de cuatro líneas: el tetragrama. Una línea amarilla representaba el Do5 [Ut]; otra roja el Fa4; una negra el La intermedio y otra negra [encima o debajo del Mi] representaba el Re. Mediante la posición de las notas en las líneas se indica la altura de los sonidos, con la posibilidad de usar líneas adicionales inferiores y superiores. Su sistema fue aceptado y conservado hasta nuestros días como el tradicional sistema de notación del canto gregoriano. Otro aporte de Guido es el hecho de destacar la identidad de las octavas de las notas ordenándolas de abajo hacia arriba en Graves, Acutæ y Superacuæ. Modificó además los neumas engrosándolos en forma de cabeza para indicar exactamente el sitio del sonido correspondiente. ![]() evolución de las notas: virga, punctum cuadratum y punctum inclinatum Aunque la pauta de cinco líneas [pentagrama] que utilizamos hoy en día ya había aparecido en el s.XI, no fue hasta el XVI cuando se llegó a un acuerdo general sobre su utilización. No obstante, muchos compositores sintieron la necesidad de utilizar más de cinco líneas. Girolamo Frescobaldi y Sweelink emplearon pautas de ocho y seis líneas. Pero el pentagrama siguió siendo el sistema más eficaz para definir la altura precisa de una nota; aunque sus cinco líneas son insuficientes para representar todos los sonidos, cuenta con las llamadas líneas adicionales; reminiscencias de la época en la que se empleaban más de cinco líneas en una pauta musical. : algunos signos El episema horizontal es una raya que se coloca sobre una o más notas y significa prolongación ligera y expresiva. En el sálicus la nota con ictus debe prolongarse como si tuviera episema. El episema alarga un poco la nota pero no la duplica. ![]() El guión es un signo que va al final de cada tetragrama para indicar cuál es la nota inicial del siguiente. También se usa cuando dentro de una misma pieza musical se cambia de clave. Es simplemente un signo indicativo que, valga la aclaración, no se canta. ![]() Las pausas se indicaban a través de líneas transversales: ![]() · Línea divisoria mínima, que separa los incisos o partes menores en que se divide el texto; no implica respiración. · Línea divisoria menor, que separa los miembros de frase. · Línea divisoria mayor que separa las frases. Equivale a un silencio con duración de nota simple y obliga a respirar. · Línea divisoria doble, que indica mayor sentido conclusivo o también final de la composición. Equivale a silencio de nota simple, a veces un poco más prolongado. El clímacus indicaba escalerilla:
y el scandicus, ascensión: ![]() [+ info notación musical] |
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